Alejandra
Permanezco mirando el ventilador del techo que da vueltas y vueltas como mi cabeza, pensando en lo que Jonathan me acaba de decir hace un rato, él es la representación física de todos mis anhelos y sueños del pasado, lo que mi versión joven y enamorada esperaba de su pareja y por más que sus palabras hagan que sienta mariposas en el estómago, me encargo de aplastarlas a toda costa; soy consciente que al principio todo es hermoso y perfecto, al principio podemos prometernos el mundo entero y dar la vida el uno por el otro, pero cuando te ves orillado a cumplir esas palabras, comprendes lo que en verdad implican y es cuando comienzas a replantearte todo, Jonathan es joven y soñador, lo nuestro está avanzando a pasos agigantados, si bien ya acepte correr el riesgo, me asusta en parte porque todo está fluyendo de una manera perfecta, sin ser forzada, los hombres normalmente ocupan un empujoncito, tienden a evadir el compromiso o por lo menos no tomárselo tan a la ligera, pero J