Jonathan
— No quiero descansar…
Me quejo en lo que volteo las tiras de tocino para el desayuno, escucho como Alejandra resopla, me doy la vuelta con todo y sartén en mano, le dejo su porción de tocino en el plato de ella y me sirvo el mío, para después ir a dejar el sartén en la estufa y sentarme frente a ella.
— No lo tomes a mal, solo estoy un poco preocupada por ti por lo de anoche.
Cierro los ojos unos segundos y niego con la cabeza, hace mucho que esa maldita pesadilla no me atormentaba, escogió el momento menos indicado para regresar, me avergüenza que Alejandra tuviera que presenciarlo y todavía la hubiera atacado por ello.
— Estoy bien, lo lamento… - ahora ella es la que niega en lo que se lleva una tira de tocino a la boca.
— No te disculpes, ya te dije que todo está bien, quizás te hace falta descansar más.
— No voy a descansar, no estás segura del todo, ¿Te tengo que recordar que no hace mucho nos persiguieron?.- ella pone los ojos en blanco.
— Bien tú ganas… Ahora