Jonathan
— No quiero descansar…
Me quejo en lo que volteo las tiras de tocino para el desayuno, escucho como Alejandra resopla, me doy la vuelta con todo y sartén en mano, le dejo su porción de tocino en el plato de ella y me sirvo el mío, para después ir a dejar el sartén en la estufa y sentarme frente a ella.
— No lo tomes a mal, solo estoy un poco preocupada por ti por lo de anoche.
Cierro los ojos unos segundos y niego con la cabeza, hace mucho que esa maldita pesadilla no me atormentaba