El dolor en la parte baja de la cadera me está matando, el uso de las zapatillas altas no me ayuda, pero no puedo venir sin ellas a trabajar es mi calzado de todos los días, durante el camino a la oficina ignoré completamente a Jonathan que ahora era él quien no dejaba de mirarme, cuando llego a mi oficina y me dejo caer en el asiento no tarda en llegar Jessenia.
— Buenos días… uy Jonathan cada día te ves más guapo, hay que ir un día de estos a tomar unos tragos… .- mantengo la mirada asesina