Alejandra
Poco a poco voy recobrando la conciencia, la cabeza me punza y siento las extremidades pesadas, los recuerdos me llegan de golpe, son como un cubetazo de agua fría, abro los ojos de golpe, temiendo encontrarme desnuda sobre una cama en la habitación de Aaron, pero no es así. Estoy completamente vestida, sentada en una silla con los brazos atados a mi espalda, no es prometedor, pero sin duda es mejor que haber sido abusada por Aaron... Aaron... ese maldito.
— ¡AARON!.- grito con toda