— ¿Qué haces aquí sola? — Le pregunto Johan con curiosidad, — ¿Escapaste del viejo perro guardián?
Adriana sintió gracia por el apodo que le había dado a su abuelo, pero disimulo su sonrisa, o al menos lo intento.
—Solo dando un paseo—Le dijo mientras se encogía de hombros.
—Estaba por ir a comer algo, ¿Quieres acompañarme? —Le dijo mientras señalaba los locales detrás de ellos.
Adriana los miro por un segundo y luego regreso la mirada a Johan de forma indecisa.
—Te aseguro que la comida de