Adriana estaba realmente bronceada para cuando regreso al interior de la casa al atardecer, había pasado largas horas caminando alrededor de la propiedad disfrutando de la vista al rio y los jardines pintorescos, imaginando lo increíble que habría sido su infancia en un lugar como ese y no pudo evitar que le doliera el corazón por ese mundo de posibilidades que nunca ocurrieron. Amaba a su madre, pero nuca iba a perdonarla por arrastrarla con ella a Nueva York y conducirla a todas las experienci
Abrilvlqz
No se olviden de dejarme un comentario (respecto a la trama) nos estamos leyendo.
besos.