Damián se despertó con una punzada en la cabeza, el estómago revuelto y oliendo a alcohol, nada que no se justificara con una noche de fiesta.
Él no recordaba haber tenido ninguna noche de fiesta.
Recordaba haber salido del departamento de Marcos a eso de las siete de la tarde. En el estacionamiento se había encontrado con Justine, supuso que la muchacha había ido a visitar a su primo. Sabía que se acostaban. En realidad, Justine se acostaba con todo el mundo en la manada. Hasta él había caído