No hubo funeral para la abuela de Alana. El cuerpo fue entregado en un ataúd sellado con indicaciones de ser enviado a un crematatorio, pues la causa de muerte había sido meningitis meningocócica, enfermedad muy grave y contagiosa. Pedro hizo lo que los especialistas le dijeron, ya que lo último que había sabido de Alana era un escueto mensaje de texto. "Lo dejo todo en tus manos".
"¿Qué quieres hacer con las cenizas?", le había preguntado él.
Ella no contestó, tampoco estaba en su casa.
"Se f