Además de Ximena y Damián, hub0 otra persona que más tarde influiría en la vida de Alana y a quien también conoció en la universidad, en un día lleno de altibajos y que comenzó con la clase de Finanzas.
Ximena maldecía, mirando su teléfono.
—¿Qué pasa? —le preguntó Alana.
—Nada. Necesito encontrar a alguien que sepa de hackeo. Quiero eliminar un video que anda dando vueltas por ahí.
—Espero que no sea un video sucio tuyo. —Las risas de Alana duraron hasta que una enorme mano peluda y con filos