El lugar donde Zem solía residir constaba de un viejo edificio con paredes enmohecidas en su totalidad. Un sitio apestoso donde no se cobraba renta porque nadie querría vivir en tales condiciones. Solo los vagabundos estaban allí, por un tiempo corto, porque tampoco soportaban tal lugar.
Zem se ubicó allí para dormir. El pálido que lo vigilaba constantemente relataba que las actividades de Zem eran siempre las mismas. Caminaba por horas en la calle, con un estado de depresión notable, sin bañar