Aquel hospital me recordaba lo que alguna vez fue ser una humana. Sentí una nostalgia que me invadió, incluso en estos momentos en los cuales estaba en un punto extremo.
Porque una gran parte de mi deseaba volver a ser normal, a ser humana. Parir aquí como una mujer cualquiera, no tener complicaciones ni personas que trataban de matarme siguiéndome por todas partes.
Mark me apretó la mano, había decidido quedarse a mi lado.
—Tu puedes, mi hermosa. —susurró en mi oído, su voz se perdía entre el