“Vete”
Las palabras iban formándose, como sombras, como el retumbar de un tambor en mi oído. Él quería expulsarme, necesitaba sacarme de su cabeza, se sentía invadido.
El Zem pequeño no se percataba de que estábamos observándolo.
Caminé hacia el Zem adulto, para poder hablarle de frente, hacer que dejara de rechazar mi ayuda.
“Largo de aquí”
—Déjame explicarte. Ellos querrán ponerte en nuestra contra… —empecé a decir, con los ojos llenos de lágrimas por los nervios crecientes. —Ellos quieren qu