Mark
Ellos tenían que lograrlo. Miré de refilón para que mi fe creciera. Allí estaban ellos, corriendo a la par, tratando de encontrar aquello que Sara estaba buscando. Tenían un objetivo, podía sentirlo. Estábamos un poco más cerca de hallar una cura, algo que rompiera eso que hacía que mi mate estuviera muriendo y que su destino fuera terriblemente trágico.
El aroma era lo peor de todo. Porque a medida que ese tal pálido de hiel se movía, iba destilando una pestilencia que hacía que mis ojos