Antes de llegar al comedor, su teléfono sonó, por lo que se apartó a un espacio seguro para responder, ya que en la pantalla cuarteada del celular vio que se trataba de Nicolás, y debía mantener la mentira antes dicha para que este no le armara un gran lío
.
“Creíste que me comería tu cuento y no iba a investigar que verdaderamente estabas embarazada, no soy un tonto Lizbeth”, fue lo primero que él le dijo cuando ella contestó.
De repente, los latidos de su corazón aumentaron violentamente y s