Capítulo 44. ¡Ayúdales, son tu familia!
—Samuel, como verás me estoy yendo — dijo Sebastián sin voltearse. Samuel, con los hombros caídos y la mirada suplicante, dio un paso hacia él y colocó una mano temblorosa en su hombro.
—Sé que he sido desconsiderado y merezco tu desaprobación, pero por favor, piensa en la familia, ayúdanos. Estamos desorientados. Los accionistas nos amenazan con demandas, y el valor de las acciones sigue cayendo. Si esto continúa, todo el legado de nuestro padre y abuelo se desvanecerá — le dijo Samuel con vo