—¡Eso Circe! Más concentración, lo estás logrando.
—No… no podré.
—Esas palabras no deben de existir en tu vocabulario. ¡Concéntrate! Te falta poco, respira, uno, dos… treees.
Concentré todo mi poder en las palmas de mis manos y logré levantar el gran tronco que estaba frente a mí. Se quedó levitando por algunos segundos hasta que lo lancé unos metros lejos de donde nos encontrábamos.
Caí al suelo de rodillas, mientras trataba de controlar mi respiración.
—¡Lo hice! ¡Lo hice! ¡Lo hiceeee! —gri