—Yo puedo ayudarte.
Una mujer estaba parada a mi lado, era como de mi edad, llevaba una sudadera puesta y un gorro que cubría parte de su cabeza, sus jeanes estaban rotos, sus zapatos sucios, tenía un aspecto como de vagabunda. No entendía quien era y porque me hablaba.
—Disculpe…
—Soy lo que necesitas, puedo ayudarte con tu problema. —Una chica con aspecto de vagabunda no podía tener respuesta a mis problemas.
—No entiendo de qué problema me hablas.
—De tus poderes.
Me sorprendí de su respue