— Ciertamente. Si el señor Caballero no hubiera llegado a tiempo, me habrían convertido en la adúltera de la señora Ferrero. En estos tiempos, la calumnia no tiene consecuencias, solo se necesita una lengua — Silvia miró a Roberta con indiferencia. Madre e hija parecían no tener nada mejor que hacer que conspirar contra ella, difamando su reputación sin descanso. Había aprendido mucho.
Daniel se acercó, su alta figura se colocó junto a Silvia. El suave aroma a cedro que emanaba de él la rel