Astrid no se dio cuenta de lo agotada que estaba hasta que llegó a su casa, se echó en la cama y se quedó profundamente dormida al instante. Por supuesto, antes había puesto su barrera casera en medio de la cama, para impedir que Knut se acercara a su lado y para evitar que ella misma se pasara al lado de Knut. Se durmió soñando que era la gran muralla que salió en uno de los episodios de los Simpsons. Y que ella estaba bien a gusto del lado de la muralla que le había tocado.
Knut seguía avergo