Knut sintió un dolor agudo en el pecho, como si su corazón sangrara, al imaginar a su dulce y delicada esposa en brazos de otro hombre.
Pero no se atrevía a preguntarle nada, por miedo a despertar sus malos recuerdos y herir a la mujer que tanto quería.
Si ella no había actuado por voluntad propia, entonces sus preguntas serían una nueva agresión. No podía soportar hacerle más daño.
También se preguntaba si él había sido un mal esposo para ella, antes de perder la memoria, y si la había hecho i