Resopló con desgano, aún con la mueca en su rostro.
—No importa lo que estés haciendo, déjalo ya. Necesitamos conseguirte ropa ancha, anteojos y quizás una vincha o una gorra que…
Knut se zafó.
—¿La gorra llevará cuernos?
Astrid frunció el ceño. ¿Qué clase de gorra con cuernos quería él? ¿Sería algo así como las gorras que tienen orejas de gato o de perro, pero adaptadas a su gusto peculiar? Tal vez le gustaran más las gorras con cuernos de toro, pensó ella. Alzó la mirada al cielo. Claro, porq