Capítulo 85: Desahogo.
Al día siguiente Majo se vistió de mala gana, lanzaba las cosas en su maleta con evidente molestia.
—Amanecimos de mal humor —advirtió Malú, observando como lanzaba las cosas. —¿Qué te sucede? —investigó colocando su mano en el equipaje.
—Sebastián es un… Imbécil —gruñó, apretujó una de sus camisetas con fuerza.
Malú arrugó el ceño, su rostro mostró profunda seriedad.
—¿Se sobrepasó contigo? —cuestionó con la respiración agitada—. Dime para ir a reclamarle —vociferó.
Majo negó con la cabez