Capítulo 86: Nuevo comienzo.
Malú se aclaró la garganta, tomó asiento en una banca, bajo un frondoso árbol que le daba sombra.
—Cuando no sabía quién era yo, se comportó muy bien conmigo, no todo era color de rosa, porque teníamos nuestras diferencias, ambos tenemos el temperamento fuerte, pero jamás me faltó el respeto —comentó frunciendo los labios—, pero cuando empezó con su venganza, todo cambió, me humilló, le hizo daño a mi familia; sin embargo, estuve leyendo las cartas que me mandaba a dejar cuando me creyó muerta