Capítulo 30: El inicio del encierro.
«Positivo» había sido el resultado de ambos luego de realizarse la prueba del antígeno, así que luego de discutir en dónde se iban a encerrar, decidieron hacerlo en el apartamento de Malú, ella no podía dejar a fifí sola, por tantos días.
«¡Esto es una locura! ¡Dios por qué te empeñas en acercarme a él!» pensó Malú, mientras iba en el auto con Abel, carraspeó, percibiendo un ardor en su garganta, se aclaró la voz, y frunció la nariz.
—¿Estás bien? —indagó Abel, giró unos segundos para verla.