Malú tragó con rapidez el bocado de piña que minutos antes se llevó a la boca.
—Me siento muy confundida —habló con sinceridad, parpadeando—. Ya sé que te confabulaste con la mujer que más daño le ha causado a mi familia —expresó percibiendo su pecho agitado. —¿Cómo pretendes que te crea, si te acercaste a mí solo por venganza? —La voz se le quebró.
Abel irguió la barbilla, tragó grueso.
—No, no me acerqué a ti con esas intenciones, me enamoré desde el día que te vi, cuando mi chofer casi