Capítulo 25.
En estos últimos días muchas cosas habían cambiado.
De alguna forma el Alfa Alan se las había arreglado para poner a patrullar a un lobo cada pocos metros, así que ningún cachorro daba más de dos pasos sin que estuvieran constantemente vigilados.
Si, un ataque a la casa de los cachorros no era nada, pero ¿Dos? Era demasiada coincidencia. Algo querían con ellos… y alguien quería asesinar al Alfa Alan.
El señor Frederick seguía mandando actualizaciones de su actual estado y así fue como nos entera