Visitas inesperadas.
Óscar White se acercó hasta la cama con las manos en los bolsillos y contempló a Nicolas, de arriba abajo. Rosemary, quien lo miró con extrañeza, supo que necesitaban estar a solas, así que, recogió la bandeja del expediente dispuesta a marcharse.
—Regresaré más tarde, Nicolas —se despidió en voz baja.
Él le sonrió con un asentimiento de cabeza, ansioso de volver a estar a solas con ella, aunque la intriga la picaba sobre su extraña visita.
—No deberías estar viendo a la enfermera de esa manera