Unidos.
Un característico aroma a rosas recién cortadas inundó las fosas nasales de Andrew y este abrió los ojos creyendo que se trataba de un funeral. A su alrededor era todo brillante e higiénico y eso, más el inconfundible aroma de desinfectante le hicieron darse cuenta de que no había muerto aún.
—Agua —pidió con voz ronca, extendiendo la mano al vacío y pronto sintió unas manos cálidas y familiares que tomaban la suya.
Valery se acercó a él con una sonrisa despampanante, pero él no pudo retribuirl