Rosemary apiló todos los expedientes sobre el escritorio organizando los por nombre y número de habitación. Era media mañana y estaba a tope con trabajo ya que los médicos habían pasado visita y ahora era su turno de actualizar la medicación que había suministrado durante la mañana. Además su compañera de turno había tenido que salir a buscar a su pequeño por lo que el trabajo era solo de ella.
Estaba tan concentrada en los expedientes que no se percató de la figura junto a la puerta que la con