Nueva residencia.
—¡Sáquenme de aquí! —gritó una y otra vez, aporreando la puerta, sin éxito. —¡Necesito salir de aquí ahora! ¡Por favor!
La voz de Valery se fue apagando al ver que no obtenía respuesta, y se paseó por la habitación desesperada, mientras buscaba la manera de salir del cepo donde la habían metido.
Estaba exhausta tras un día completo de gritar sin respuesta, empezaba a perder esperanzas, por lo que se deslizó por la pared hasta caer al piso frío, para recuperar el aliento.
La habitación estaba en