Lo que cueste.
Los chirridos de los neumáticos alertaron a los médicos de turno en la entrada de emergencias del hospital general. Una fina llovizna había empezado a caer anunciando la llegada del otoño y con la misma dureza del clima, Nick atravesó las puertas con el arma en la cintura.
—¡Necesito un médico ya mismo! ¡Es una emergencia! —gritó con voz dura.
De inmediato dos doctores corrieron a ver de que se trataba, mientras Jacob traía en brazos ayudado por Valery a un Andrew que estaba más muerto que viv