El acuerdo.
Llegaron a casa cuando era ya entrada la noche, en un silencio sepulcral que ninguno de los dos sabía cómo romper.
Durante el camino, ambos venían sumergidos en sus propios pensamientos, que apenas se dieron cuenta que habían llegado a su nuevo hogar.
Para Andrew, ver el dolor de Valery con relación a la gravedad de su madre, le hizo recordar a la suya propia.
No es que tuviera muchos recuerdos sobre ella, por no decir ninguno. Era más el sufrimiento de haber crecido sin una lo que le había h