Corre por tu vida.
Andrew se levantó de la cama con dificultad, mientras que Valery se apresuraba en ponerle los zapatos. Tenía todavía todo el abdomen vendado por las curas que le había hecho su nuevo aliado Jason, sin embargo, el simple hecho de estar de pie era doloroso para él.
Por su parte, Nick se acercó a la puerta blanca de madera maciza y colocó un enorme mueble frente a ella. No era mucho, pero eso era mejor que nada y cualquier cosa que le diera unos segundos de ventaja serviría de mucho.
—¿Qué haremos