Con el fin de prevenir otro ataque de Y contra Blanca, en cuanto Daisy regresó a casa le pidió a Enzo que reforzara la seguridad en los alrededores del hospital. Sin embargo, pasaron varios días e Y no hizo nada más.
«¿Será que descubrió que Blanca ya no sirve como amenaza y por eso renunció?», pensó Daisy.
Aunque, si fuera así, tampoco era cuestión de bajar la guardia. Y podía llegar a ser extremadamente peligroso y Daisy lo sabía mejor que nadie. Recordaba perfectamente la única misión que cum