Aún faltaban unos treinta minutos para que comenzara oficialmente la recepción, pero la mayoría de los invitados importantes ya había llegado. Figuras destacadas de distintos sectores se reunían, conversaban y chocaban copas, en un despliegue de lujo y poder.
En efecto, la familia Ortega gozaba de una influencia notable. Desde la generación del padre de Erik llevaban pisando fuerte en el ámbito político, y con Fausto habían alcanzado su punto más alto. Como dice el refrán, "Quien ostenta el pode