294: El Contrapunto y el Crescendo.
La espera de la respuesta de los Urales fue un martilleo constante en el cráneo colectivo de Aurora. Cada segundo que pasaba sin que el cielo se desgarrara con una nueva frecuencia de prueba o una explosión sónica era un alivio agónico y una nueva fuente de ansiedad. ¿Había funcionado el señuelo? ¿O Croft los había engañado y Aris ni siquiera lo había notado?
Samuel y su equipo monitoreaban el flujo de datos desde las boyas del Atlántico Norte. El «Contrapunto» estaba activo: una nota fantasma,