Gabriela entendió su estrategia: necesitaba hacerla enfurecer para después presentarse como la víctima. Y Gabriela no se lo dejaba fácil, devolviendo cada insulto con la única respuesta que Noelia entendía: un golpe contundente.
Cristóbal observaba el relato de Gabriela con una expresión de desdén poco habitual en él.
“Se nota lo manipuladora. Todo en ella grita ‘víctima’, pero esos ojos… llenos de cálculo. Si alguien cae en su juego, o es ciego o sencillamente no quiere ver la realidad.” Sus pa