Algunos decían que Álvaro le había confiado ese proyecto para que demostrara su capacidad de manera independiente.
Pero para Kian aquello solo reforzaba su sensación de estar siendo marginado.
Con mil dudas en la cabeza, Kian se comunicó con Álvaro para informarle lo sucedido.
—Entendido —respondió Álvaro, con frialdad, y colgó sin decir nada más.
Kian volvió la vista a la ventana. Oficialmente era época de deshielo y de la llegada de la primavera, pero en su corazón solo sentía un frío penetran