Un apoyo decisivo que, en cuanto el video se hiciera público, hiciera que la atención se disparara hasta el máximo. Sin importar cuán lejos llegaran las influencias de quienes movían los hilos en la sombra, no podrían detenerlo.
Y ese momento… Rosalina ya lo tenía planeado. Tenía que ser un día perfecto y, a la vez, un poco retorcido, que le permitiera a Gabriela desquitarse de todo el rencor acumulado.
Al día siguiente, se celebraría el concierto mundial del grupo en el que cantaba Hans. En un