Hans calló unos instantes más:
—Lo sé, es el lugar más seguro para ella. Eres muy bueno haciéndola feliz, sigue haciéndola sonreír…
—¿De veras tienes que decírmelo? ¡Quédate en lo tuyo y manda las dos entradas! —zanjó Cristóbal, colgando sin ceremonias.
Hans siempre había sido ese ídolo de comportamiento distante y «cool». Con su atractivo físico y gran talento para componer, sus fans amaban precisamente esa frialdad suya. Pero, ese día…
Por la tarde, de pronto apareció en su cuenta de Instagram