Capítulo 368
—Lo sé… —asintió Laura con una calma impresionante—. Te pedí que salieras para que pudieras respirar. Te estabas conteniendo tanto que casi no tomabas aire.

Juan dirigió la mirada hacia ella y, de pronto, soltó una risa amarga.

—Laura, aunque el mundo se nos viniera encima, ¿seguirías con ese tono tan sereno?

Laura se quedó pasmada un segundo.

—Me lo dices como si fuera un monstruo.

En realidad, solo se mostraba tranquila y dueña de sus emociones.

—Nada de monstruo… es admirable. ¡Voy a aprender
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP