En esta clase de reuniones, el alboroto no podía faltar.
Álvaro, fiel a su estilo, hablaba poco, así que Antonio y los demás hacían un esfuerzo constante para mantener la conversación y que el ambiente no decayese.
Entre amigos de la infancia, lo más natural era remontarse a anécdotas de cuando eran niños.
Sin embargo, la infancia de Álvaro había sido bastante monótona.
Aunque los llamaran «amigos de toda la vida», en realidad él casi nunca salía a divertirse con ellos.
La familia Saavedra, enfo