Desde siempre, debido a los orígenes de Cintia y su incómoda posición en la familia Saavedra, era común que cualquiera de la alta sociedad la pasara a la humillara.
Pero ahora Cintia había decidido —gracias a los consejos de Gabriela— esforzarse y ascender en esa pirámide social.
Era el momento perfecto para que se hiciera valer, y Teresa sería una excelente «piedra de escalón» para su nueva postura.
Entró el numeroso grupo de la familia Ponce: siete u ocho personas de distintas edades.
Teresa v