Gabriela, de repente, se sintió ridícula por su propia desesperación.
Él nunca iba a creer que ella era inocente.
En ese momento, Noelia perdió el conocimiento, y Álvaro, al ver esto, la levantó rápidamente.
La sangre caía gota a gota a lo largo de su camino.
La gente se apartaba para dejarle pasar.
Ivana seguía detrás de él, llorando desconsolada.
La multitud murmuraba entre sí.
—Aunque Noelia haya sido la amante y haya destruido una familia, el bebé que lleva en el vientre no tiene culpa de na