Su abuela le había dicho que probablemente estaba tratando de curar su afasia.
Habían pasado tres años sin resultado alguno.
Pero ahora, justo cuando estaban a punto de divorciarse, había aparecido Cristóbal.
Quizá Gabriela solo iba para terapia, pero Cristóbal claramente tenía otros intereses.
"¡Álvaro…!"
Gabriela, llena de furia, levantó la mano para abofetear a Álvaro.
Esta vez, Álvaro no permitió que lo alcanzara.
Con su mano grande, atrapó la delicada muñeca de Gabriela con fuerza. Le apret