Mundo ficciónIniciar sesiónSentí un nudo en la garganta. Alessandro tenía esa habilidad de tomar una situación sencilla y convertirla en un campo minado.
—No me gusta que otro hombre la vea sin ropa, no olvide que es la señora Minetti, aunque su amigo sea homosexual —dice, según me alejo, pero no le hago caso. Está muy extraño hoy. Lo miré sorprendida. ¿Era eso lo que estaba pasando? ¿Estaba celoso? Lo dudaba






