Mundo ficciónIniciar sesiónALESSANDRO:
Me acerco a ella y le muerdo los labios suavemente hasta terminar en un beso posesivo. Le pregunto de nuevo si está segura; asiente con la cabeza. Me río divertido mientras le advierto que no puede decir que no cuando inicie, porque no me voy a detener.
—Aunque llore, aunque te insulte, tú sigue, Ale, me gusta, me gusta mucho —asegura para mi complacencia. Esta mujer me va a volver loco más de lo que me tiene. —Solo






