498. UNA BUENA ENSEÑANZA

ALESSANDRO:

Enseguida giro para ver. Se golpeó muy duro al caer. Le unto la crema que me diera Rufino y le doy los calmantes para que los tome después de que coma. Le muestro que traje varios cambios de ropa y le pido que escoja el que quiera.  

—¿Me trajiste bragas también? —pregunta complacida.  

Le muestro la bolsa de nailon que preparó su mamá. Le explico que se pusieron azul los golpes y están duros a
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