486. LA RENDICIÓN
LILIAN:
Guardo silencio al escuchar las preguntas de mi madre. ¿Cómo se enteró de todo eso? De seguro fue Migue; no le pregunto porque sé que no me va a decir.
—Lili, lo que yo veo es que no quieres reconocer quién eres. Te niegas a aceptar que ya no eres Lilian Caleri Pagani —sigue hablando mamá—. Esa chica nunca existió, Lilian. Eres Leslie Lemert Minetti, el dragón rojo, con una enorme responsabilidad sobre tus hombros. ¿Cuál fue el objetivo en tu vida, hija?
—Curar a Luci —respondo de inme