478. NUEVAS INFORMACIONES
ALESSANDRO:
Axel me miró intrigado con los ojos entrecerrados; luego de unos momentos, asintió. Todos tenían diferentes colores. Trató de contar cuántos eran, pero era difícil porque no todos iban al mismo tiempo. Pero en todos los años que transcurrieron, contó más de treinta.
—¿Treinta diferentes? ¿Estás seguro de eso? ¡Diantres! —No pude contenerme. —¿Puedes, entre tú y tus hombres, ver si recuerdan los colores? ¿Escuchaste mencionar el dragón de fuego?
—Sí, el dragón de fuego, junto con